Piden niños respeto a la vida, combate al tráfico de drogas y abusadores
Agencia Comunicación del Mayab
3/13/2009, 13:21 pm Mérida, Yuc., 13 Marzo 2009.- De manera respetuosa, pero enérgica, sin confrontaciones estériles y con deseos de cambio, niños y niñas de Yucatán se pronunciaron a favor del respeto a la vida desde el vientre, contra el tráfico de drogas y el rechazo a quienes abusan de ellos.
En el marco de los encuentros distritales rumbo al VII Parlamento de los Niños y las Niñas, los menores sin importar la condición social, el género y el color de la piel, exigieron a quienes gobiernan y elaboran leyes, heredarles un país mejor.
Poco menos de una treintena de menores que llegaron a la fase final del selectivo para elegir a quienes representarán a Yucatán en dicho parlamento, alzaron sus voces ante un auditorio en la que estuvieron ausentes los diputados locales, pese a que el debate fue en su casa.
Los nervios traicionaron las manos, los pies, los movimientos de los menores, pero nunca sus convicciones para pedir pena perpetua para los padres que venden o abusan sexualmente de sus hijos o perseguir a los pedófilos aun cuando hayan regresado a su país tras cometer este delito en México.
Andrea Vázquez Nieto llamó a parlamentarios, jueces, gobiernos y padres a no permitir continúe el maltrato infantil en ninguna de sus variantes, a impedir que sus sueños se conviertan en pesadillas.
Lizbeth Aguilar Cruz fue más enérgica en sus demandas y exigió que el trabajo infantil se impida en cualquier parte del mundo, en especial en México, a boicotear los productos elaborados por los menores.
Hizo un llamado a las familias para entender que el trabajo infantil puede ser dañino para este núcleo social, para el desarrollo a largo plazo de la nación, para evitar que se conviertan en el sector más vulnerable del maltrato, venta, explotación laboral y sexual.
Sin miramientos, pidió elaborar leyes que permitan perseguir a los pedófilos que hayan cometido es este infame delito en México aun cuando hayan regresado a su país de origen; dar cadena perpetua a los padres que abusan sexualmente de ellos o los venden como mercancías, a difundir el problema.
Brando Castro Zuñiga clamó a gritos trabajar a favor de la formación de una sociedad donde el género, las habilidades o debilidades, la religión no sean motivo de discriminación; donde personas con VIH, síndrome de Dawn o discapacidad mental, lleven al rechazo.
Pidió a los padres ser congruentes y formadores de hombres, de mujeres que se rijan por la honestidad, tolerancia, fe, sinceridad, el respeto, “sobretodo un gran respeto”.
El solemne recinto legislativo enmudeció aun más cuando Alondra López Salazar lamentó que la cura del cáncer o de alguna enfermedad mortal no haya llegado, resultado de la negativa de alguna madre a permitir que su hijo o hija naciera.
Con una definición precisa sobre un proceso de aborto, pero son caer en lo grotesco, cuestionó el “derecho” de las madres a decir sobre la vida que lleva en su vientre, cuando “debe ser ésta quien lo proteja de la muerte”.
Agradeció que en su caso, su madre haya respetado su derecho a la vida desde el momento mismo de la concepción e hizo incapie en los cerca de siete mil 200 abortos que se han realizado en el distrito federal desde la despenalización del mismo.
Aunque similar a lo que sucede en la actividad parlamentaria real, no siempre el que mejor debate y expone se lleva el triunfo, empero en todos los casos destacó el alto nivel de civilidad que prevaleció, lejos de los emblemas y escudos escolares.